Las manchas faciales son una de las principales preocupaciones estéticas, ya que pueden dar un aspecto envejecido y desigual a la piel, incluso más que las arrugas. Estas alteraciones en la pigmentación cutánea pueden estar causadas por el fotoenvejecimiento, factores hormonales, predisposición genética o inflamaciones previas, y requieren un tratamiento específico según su origen y profundidad.
En Clínica Carrasco, ofrecemos tratamientos avanzados y personalizados para tratar manchas como léntigos solares, melasma y discromías cutáneas, ayudando a recuperar un tono uniforme y una piel luminosa. Nuestros tratamientos se realizan preferentemente de otoño a primavera, evitando la exposición intensa a la radiación ultravioleta, y siempre acompañados de un protocolo de cuidado domiciliario con cosmética despigmentante y fotoprotección para maximizar y mantener los resultados.
Eliminación de manchas cutáneas
Las manchas faciales pueden aparecer por diferentes razones y presentarse de múltiples formas, por lo que es fundamental un diagnóstico preciso para elegir el tratamiento adecuado. Factores como la exposición solar, cambios hormonales, inflamaciones previas o el envejecimiento cutáneo pueden desencadenar hiperpigmentaciones que alteran la uniformidad del tono de la piel.
Los tratamientos para manchas faciales están diseñados para actuar en distintos niveles de la piel, ya que las pigmentaciones pueden encontrarse en la epidermis (superficial), dermis (profundo) o mixto. En Clínica Carrasco, personalizamos cada protocolo según el tipo de mancha y las características de la piel, utilizando técnicas como luz pulsada intensa (IPL), peelings despigmentantes, microagujas y tratamientos cosméticos con activos específicos.
La combinación de tecnología avanzada y un protocolo de cuidado postratamiento nos permite conseguir resultados óptimos, mejorando la textura de la piel y devolviendo luminosidad, uniformidad y juventud al rostro.
Léntigos solares (manchas por fotoenvejecimiento):
Melasma (manchas hormonales o postinflamatorias):
Los efectos del tratamiento empiezan a notarse tras las primeras sesiones, con una mejora progresiva en la uniformidad del tono y textura de la piel.
Para garantizar la eficacia del procedimiento y prevenir la reaparición de manchas, se recomienda seguir una rutina de cuidado postratamiento:
Estos cuidados ayudarán a prolongar los efectos del tratamiento y a prevenir la aparición de nuevas manchas.
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Los resultados varían según el tipo de mancha y el tratamiento aplicado. En la mayoría de los casos, se observan mejoras desde la primera sesión, pero la despigmentación completa puede requerir varias sesiones.
Depende del tipo de mancha y de su profundidad:
No se recomienda tratar manchas en épocas de alta exposición solar. Lo ideal es realizar estos procedimientos de otoño a primavera para evitar la activación de la melanina.
Si quieres mejorar la uniformidad y luminosidad de tu piel, agenda tu consulta en Clínica Carrasco. Descubre cómo podemos ayudarte a eliminar las manchas faciales y recuperar una piel radiante y sin imperfecciones.